Archivos mensuales: Marzo 2009

surtidorUn galón comprado en Medellín, cuesta $ 7.547
Para Ecopetrol -51.45%- $ 3.883
En impuestos -34.44%- $ 2.114
(Iva: 576
Impuesto global: 740
Sobretasa: 1.298)
Ganancia del distribuidor $ 333
Ganancia de la estación $ 404
Transporte por el poliducto $ 266
Transporte en la ciudad $ 12.53
Marca de seguridad $ 5.10
Costo de la evaporación $ 28

Datos tomados de “Vivir en El Poblado”.

guerras-urbanasNo hace más de un año las autoridades, en cabeza del presidente, del alto comisionado de paz, del ministro de la defensa y siguen firmas, sostenían a plena boca -seguros en su posición falseta- que en Colombia no había paramilitares. Al parecer tan solo guerrillos y si acaso, delincuentes comunes.

Pero los anuncios de guerra que acostumbra el primer mandatario -como si la fiscalía, la policía y el ejército se sentaran a esperar tales órdenes- dejan ver con claridad que sí tenemos paracos nuevos, que son extensión y ampliación de los viejos: las bandas emergentes.

Más de lo mismo porque nos demoramos un tiempo precioso en reconocer este enorme mal, que tiene disparada la más variada delincuencia y el crimen atroz en distintas regiones colombianas. En muchas: Antioquia,  Bolívar, Bogotá, Nariño, Putumayo, Bajo Cauca, Viejo Caldas…

Ya Medellín está asfixiada. Ninguna autoridad lo reconoce porque sería -piensan ellos- dar el brazo a torcer. Quedar mal. “Hacerles el juego a los malos”. Para maquilladores de las realidades, nosotros los colombianos.

crisisUno de los vicios más jartos de los colombianos es no reconocer nunca algo negativo. Entre nosotros no pasa nada. Hace seis meses, el ministro de hacienda, Oscar Iván Zuluaga,  decía a boca llena que el país estaba preparado para enfrentar la crisis de la  economía mundial. Y era más: no nos ha tocado la tal crisis, enfatizó. “Estamos blindados”. Juajuajuá. 

Ahora es el propio presidente Uribe, que siempre dio declaraciones optimistas a sabiendas de que las cosas ya estaban mal, quien ha rectificado. Y eso porque el Dane no pudo tapar más los datos. El último semestre del 2008 tuvo un crecimiento negativo, es decir, en lenguaje llano, que perdimos plata. Y mucha. Y que las cosas pintan peor. Por eso la meta de crecimiento ha sido rebajada dos veces. Ahora sostiene que creceremos en el 2009 entre el o.5 y el 1.5. Qué maravilla!

Pero en su momento, cuando era más sano reconocer las dificultades, cuando era preciso revelar delante del país que la economía estaría en la olla este año y quizás en el entrante, las autoridades dijeron lo que no era, doraron la píldora, trataron de engañar a los pobres colombianos incautos. Porque los “cautos” ya habían sido golpeados por su ambición y el desmoronamiento del sistema financiero.

escudoEs apenas una coincidencia que este blog general, sobe temas de actualidad y todos aquellos asuntos que me sobrecogen, comience en Medellín y precisamente con la Asamblea del BID, una entidad tan controvertida.

Sobre todo porque Medellín parece una novia maquillada a la que enseguida le van a quitar el vestido y le van a lavar la cara. Es decir, quedará tal cual, con las enaguas al aire y los granos en la frente. 

Medellín se ha deteriorado. Y este deterioro al parecer también coincide con la salida de Sergio Fajardo y la llegada -por fortuna- de Alonso Salazar. Suena raro. Pero era mejor Salazar con lo que vivimos, que Luis Pérez con sus arbitrariedades. 

Muchas cosas indican que la guerra entre narcos está afectando a la ciudad y ha incrementado la inseguridad cotidiana. Muchos hablan de atracos, robos, violaciones, amenazas. Hay escuelas en los barrios altos, del oriente y del occidente, que cierran más temprano por la tarde por miedo a que a los alumnos o a los profes les pase alguna cosa. Hay instituciones educativas en las que no pueden aparecer los rectores o algunos profes trabajan amenazados. Hay jóvenes que tienen miedo de que los coja la noche en la calle.

Y las autoridades diciendo lo más fácil: que es una campaña para desprestigiar el gobierno. Que son las Farc sembrando el miedo. Jejeje. Nadie les cree.