Alarma en los Tránsitos

car-dumpYa era tiempo de que el Minsterio de Transporte y Tránsito, aunque fuera a través de un concesionado, centralizara toda la información sobre vehículos en Colombia. Porque el caos en esta materia y en muchas otras que le son familiares, ha sido tremendo. Demoledor.

Ese caos en el manejo de la información puntual sobre vehículos ha aplazado por décadas la aplicación de mínimas y urgentes disposiciones de control, y ha servido para que los delincuenes -que viven y se enriquecen de falsedades de todo orden- disfruten de amnistías obligadas por las circunstancias.

Para no alargarme, las 242 secretarías de transporte y tránsito departamentales y municipales que existen en Colombia deben enviar toda la información sobre vehículos matriculados en sus territorios, organizada y segura. Pero a pesar de que la medida y los procedimientos fueron anunciados hace muchos meses, ahora, a mes y medio del vencimiento de los términos, se ponen de pelo parado y alegan que no tienen suficiente tiempo, ante todo por razones técnicas. En otras palabras, por razones ajenas a ellas. Pobres! Los cogió la noche y se van a quedar por fuera de la teta de oro en que se ha convertido la ya histórica corrupción en estos asuntos.

Burocracia, herrumbrosa pero aceitada, que quiere mantener los desafueros en su propio beneficio y en contra del ciudadano .

Una guerra…qué lástima

fusilesMe tiene fuera de paciencia la cortedad de la respuesta de las autoridades militares y de policía frente al macabro racimo de muertes violentas de cada fin de semana en Medellín.
Con el agravante de que algunos medios importantes pasan de agache y se quedan medio callados. Medio dicen y medio callan. Y esa no es su función pública.
Todos sabemos que por aquí hay una y muchas guerras entre todos aquellos que se sienten herederos de los emporios abandonados por capos en desbandada. Pero nadie sabe qué van a hacer las autoridades al respecto.
Los operativos pasajeros en algunas comunas de la ciudad apenas dejan ver una pobre reacción que se desvanece como vapor de agua.

Vuelve y juega.

Eso del bien común…

comerciantesAlgunos comerciantes de Medellín quejándose porque no les fue bien en el Día sin Carro, hacen pensar en los errores que hemos practicado siempre con devoción. En la prepotencia de los intereses particulares sobre el bien general, de la comunidad.
No solo respiramos mucho mejor ese Día, con menos venenos y menos riesgos, sino que tomamos conciencia sobre las urgencias ambientales. Aunque sea así, medio presionados por la pena ajena.
Los que compran electrodomésticos, ropa, bisutería, aguacates, herramientas y demás, comprarán cualquier otro día. Sin falta. La crisis no se aumenta por el Día sin Carro. La mirada es torpe. La crisis se mueve, se acomoda, se camufla, se traslada.
Más importante es que las autoridades ambientales y de transporte y tránsito, y las organizaciones civiles que trabajan en el sector, se preocupen por la enorme y pasmosa nube contaminante que vomitan los buses de la ciudad, que además de estar viejos, queman un combustible de mala calidad que nos afecta en serio.
Los demás son lamentos desde el bolsillo.

Aire, cero resultados

contam31  contam21contam-11A comienzos de los 70, la responsabilidad de la polución en Medellín se distribuía -a ojo- por partes iguales entre los automotores y la industria. Igual nadie hacía nada, aparte de denunciar. Muchos lectores de diarios en ese tiempo miraban el asunto como pataleta de algunos desocupados. La verdad era que las chimeneas sobre la ciudad arrojaban millones y millones de partículas no solo contaminantes sino agresivamente peligrosas.
Ahora, los datos sobre contaminación ambiental en la ciudad siguen siendo desastrosos. Es decir peores. Y lo más desesperante es que nadie parece poner un dedo en esa llaga. No les basta salir al centro, ir a La Alpujarra, pasar por la Minorista, toser en cada una de las glorietas o descubrir las chimeneas que permanecen inactivas en el día y vomitan sus humos en la noche. No les basta eso a las autoridades ambientales.
Lo malo es que tampoco les sirven o los conmueven los datos de los estudios y de las mediciones técnicas que hace La Nacional en convenio con organismos estatales.
En Medellín respiramos el peor aire del país. Ya lo viene cantaleteando el Colectivo Ambiental de Antioquia: Nos pasamos 3,5 veces el límite permitido por la Organización Mundial de la Salud.
El mismo Colectivo denunció hace rato que el combustible diesel que se consume en Medellín tiene 4.500 partes por millón (ppm) de partículas de azufre, mientras que el de Bogotá tiene 1000, el de África 500 y el de Europa 30. Y aquí nos quedamos tranquilos.
Ecopetrol, la entidad que vende este combustible, el más usado en todo el país, prometió mejorar la calidad del que quemamos aquí, pero desde el 2010. En otro país, las entidades privadas defensoras del ambiente ya habrían demandado civil y penalmente a una empresa como Ecopetrol no solo por contaminar sino por distribuir y hacer negocio con el factor de más peso en las enfermedades respiratorias en la capital antioqueña.
Un estudio contratado por el Área Metropolitana demostró que la mayor fuente de contaminación del aire en el Valle del Aburrá son las emisiones de los vehículos. Y la mayoría de buses, camiones, volquetas, tractomulas, tractores, busetas y colectivos usan el diesel distribuido gentilmente por Ecopetrol.
En abril de 2007, el Área Metropolitana y los alcaldes de los municipios del Valle de Aburrá (Medellín, Sabaneta, Barbosa, Girardota, Copacabana, Bello, Itagüí, La Estrella y Caldas, menos Envigado porque ellos parece que respiraran otros aires…) suscribieron un Pacto de Mejoramiento de la Calidad del Aire en el Valle de Aburrá. Van dos años. Y cero resultados.

Con visas así, para qué viajes

pasaporteLa directora de El Colombiano, de Medellín, María Mercedes Gómez Martínez, escribió una crónica en su diario sobre el tratamiento infame que sufrió -como todos los colombianos- en la Embajada de España, en Bogotá, cuando fue a solicitar una visa para asistir a un seminario académico en Barcelona.
Hay qué decir que en las embajadas y consulados en los que debemos solicitar visas, existen trámites y vías diferentes para personalidades, incluídos muchos periodistas. Pero en buena hora la señora Gómez Martínez decidió presentarse sin hacer valer su condición de directora de un diario prestante en el país. Y por ello pudo contar lo que le sucedió, es decir, dar fe de la discriminación, de la mala gana, de la carencia de tacto. Y eso que pagamos. Y bastante!
Los colombianos deberíamos restringir los viajes al exterior a lo estrictamente necesario, por lo menos a aquellos países que nos rechazan. No tiene sentido someterse al maltrato para ir a pasear. O a estudiar.
Y deberíamos exigir visas a todos aquellos que nos miran mal, con ojos de supuesta grandeza e historia inmaculada, a todos los que nos ponen decenas de condiciones casi al borde de la crueldad para llegar hasta sus fronteras. Incluidos los vecinos.
Lograr una visa para los Estados Unidos es una sesión de tortura. Ya todos lo sabemos. Pero que decir de alcanzar una visa -por eso utilizo esta palabra, por inalcanzable- para la Unión Europea? Para Gran Bretaña? Para Canadá? Para México? Para Venezuela?
Da grima y risa recordar que países hermanos nuestros, en América Latina, nos exigen visa. Y nosotros como tontos, y nuestros gobiernos haciéndose los tontos, aceptando las condiciones que nos imponen como piedras sobre la cabeza.

No más Tellado

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María del Socorro Tellado López, mucho más conocida y leída como Corín Tellado, murió en España y pone fin así a una cadena asombrosa de 4 mil novelones cortos que los latinoamericanos leimos ante todo en la revista Vanidades, que entre otras acabará de morir sin esta colaboradora insigne.

Corín Tellado, nacida el 25 de abril de 1926 en Viavélez, una aldea costera del municipio asturiano de El Franco, se convirtió en los 60 y 70 en el escritor/a más leída en lengua española. Tanto así, que la Unesco le concedió una distinción en este sentido. Esta autora de historias sensibleras y lloronas, en las que era posible la plenitud del amor romántico y de la frutración más profunda, solo encontraba competencia en el Don Quijote, de Cervantes, y en la Biblia.

Las mujeres y adolescentes de la segunda mitad del siglo XX, en nuestro idioma, lloraron de gozo y de tristeza gracias a las narraciones breves de Tellado, maestra en la descripción de situaciones imposibles, en la sugerencia de sentimientos encontrados, siempre protegida en las miradas más tradicionales y en los valores más utópicos.

Escribir 4 mil obras -así sea breves- en 60 años, implica redactar alrededor de 67 cada año, sin parar, sin vacaciones. Lo que significa unas 6 cada mes. Vaya trabajo! Incluso en la época de más efervescencia y penetración de estos relatos azucarados se llegó a decir que Corín Tellado era un equipo de escritores que dirigiría doña María del Socorro. Vaya uno a saber qué se le puede ocurrir a una editorial que tiene una gallina de huevos de oro en sus manos.

Me siento inclinado a concluir, después de confesar que leí varias cosas de Tellado y gracias a la calidad pegajosa e ingenua de tanto texto que formó y deformó la percepción y la vivencia del amor entre las mujeres hispanoamericanas, que en buena hora la señora Corín Tellado ha terminado de escribir. Ya tenemos suficiente con su legado meloso y enorme, del que sin duda la editorial Bruguera sabrá sacar partido renovado.

 

Explicación para inocentes

armasContinúa el “reacomodamiento” de las bandas criminales en Medellín. 

Definición de reacomodamiento: movimiento espontáneo o premeditado de las bandas criminales que permite que las cargas se aligeren en el camino, gracias a los muertos de lado y lado.

El asunto es que las autoridades quedan al parecer satisfechas con la explicación superficial y obvia que nos dan a los ciudadanos. Como si fuéramos retardados. El mismo alcalde, de quien uno esperaría palabras más esperanzadoras, dice lo mismo de una manera más sofisticada y añade reflexivo “lo estamos estudiando”.

Pero somos los habitantes del Valle del Aburrá los que padecemos la zozobra. De eso no hablan las autoridades. Y no porque lo desconozcan sino porque no quieren, tan queridos, ahondar más la percepción de inseguriad que ya tenemos. Que nos ahoga. Pero estamos hasta los tobillos, inundados, rodeados, sorprendidos. Y el terror es la garantía del silencio. 

La autoridad policial entre nosotros asume la desafortunada actitud de dejar ”que se maten”. Sin que parezca importarles mucho las consecuencias de la criminalidad desaforada. Esa inestabilidad es la que causa el daño, la que desbarajusta, la que crea pesimismo, la que incrementa el miedo.

“Reacomodamiento…”

crucesLo que más me preocupa de los 15 crímenes del pasado fin de semana en Medellín -y creo que la cifra es inexacta pues por otras cuentas al parecer fueron más- es la explicación de la policía.
“Reacomodamiento en la Oficina de Envigado”, y listo. Fácil. Así se sale del asunto de una y se evita entrar en análisis más complejos que ante todo dejan clara la impotencia de las autoridades.
Además, me pregunto: cuántas investigaciones se han iniciado por cuenta de estos crímenes? Cuántas de estas investigaciones llegarán a feliz término, a un simple término que no sea “archivado”?
Y por qué los medios de la ciudad no reportaron los cuatro asesinatos en el barrio Pablo Escobar del sábado anterior en la noche? Sería que la policía no los incluyó en sus informes de rutina para evitar críticas?
Santabárbarabendita.

…para un sucio

Mapa del MetroEl Metro de Medellín anunció muy solemnemente que someterá a revisión técnica, durante unos 10 días, la línea del metrocable Acevedo-Santo Domingo Savio. Y que enseguida hará lo mismo con la línea del metrocable San Javier-Vallejuelos. Muy bien. El sistema debe estar al día, a punto.

Sin embargo, la decisión puede ser muy técnica pero resulta inoportuna. Es más, se convierte en un retroceso para la ciudad, pues miles de turistas que vienen en esta temporada de semana santa aprovechan para conocer y subirse en uno o en los dos metrocables, pues se han convertido en una referencia obligada del turismo local.
¿No podrían haber programado este mantenimiento un mes después? Y si querían mantener todo el sistema operando durante la reunión del BID, no podían haberlo revisado antes?
Tienen ojo para un sucio.

Se hicieron los locos

mingaLa Minga Humanitaria,  o sea el viaje a pié de más de 100 indígenas por la selva del sur del país en busca de los cadáveres de los 12 Awá asesinados por las Farc, dio sus resultados. Encontraron ocho personas en fosas comunes. Qué bien! Qué duros!

Pero esa acción le correspondía a la fiscalía, unida al ejército. Y se hicieron los locos. En dos meses las autoridades colombianas no fueron capaces -ni tuveron siquiera la intención- de buscar esos muertos. Porque no eran suyos, no eran “de los suyos”, no eran importantes, no generaban retribuciones políticas, no daban votos.

Qué lástima. Qué vergüenza!