HiperBarrio, un entusiasta grupo de 18 personas, jóvenes la mayoría, coordinados por tres consagrados al proyecto, en Medellín, se acaban de ganar el premio internacional más importante otorgado a comunidades digitales: El Nica de Oro, fallado en Linz, Austria, hace dos días.
HiperBarrio (La Loma), al decir de su creador, Álvaro Ramírez Ospina, “comenzó en junio del 2007 como un micro-laboratorio de inclusión digital con el fin de brindar acceso, herramientas y destrezas a pequeñas comunidades de usuarios de las bibliotecas públicas en zonas periféricas de la ciudad de Medellín”.
Alvaro explica que “la sede de la pequeña y vibrante biblioteca y la incansable y entusiasmada labor de su jefe, Gabriel Jaime Vanegas, han sido dos factores claves en la consolidación y el desarrollo de una notable comunidad digital, que día a día enlaza, teje red y profundiza su labor al lado de otras experiencias similares dispersas por 17 países diferentes del globo. Pero HiperBarrio la Loma no se ha limitado a su trabajo en la web, también empezó muy temprano a incidir en el entorno social y geográfico de los habitantes de un sector de la ciudad que fue duramente azotado por las guerras del narcotráfico y la tristemente famosa “Operación Orión”. HiperBarrio hoy se ha extendido a una nueva comunidad de jóvenes en Ituango y los de Medellín se preparan para crear experiencias hermanas en dos nuevos sectores de la ciudad”.
Prix Ars Electronica es uno delos premios anuales más importantes en los campos de las artes electrónicas e interactivas, la animación por computador, y la cultura y la música digital. Los premios se conceden desde 1987 por Ars Electronica (Linz, Austria), uno de los centros más grandes en arte y tenología del mundo. Desde el 2005, el premio mayor es el El Nica de Oro, que se concede en seis categorías: ” Animación/Efectos Visuales por computador,” “Música Digital” “Arte Interactivo,” “Net Vision,” el premio”u19″ “a la computación estilo libre, “y ” Comunidades Digitales”.
Un trabajo con jóvenes que no solo vale su peso en oro sino que debería ser apoyado sin reservas por la alcaldía y por entidades privadas que hayan entendido que las oportunidades y el acceso a la red, en sus incontables variantes, garantizan el pleno ejercicio de lo que llamamos ciudadanía.