Hoy retomo mi blog con nostalgias sobre mi espalda. No las cuento con frecuencia. Ni me las trago. Las voy digeriendo día a día, sin afanes, porque tampoco me atosigan.
Ahora escucho una música que me lleva a Londres, que me instala en esa ciudad donde no parece que reposara el tiempo, donde la marcha es inclemente pero intensa. Donde cada paisaje urbano deja una huella. Y todo eso me encadena con mis hijas, Mae y Manu, que mantengo adentro, resguardadas, pero que en la realidad geográfica viven bien lejos, en una especie de polos: San Francisco y Buenos Aires. Mis hijas me obligan a pasear entre los recuerdos, en pos de ellas, de sus voces y de sus miradas.
Y esta mañana estuve en una reunón en la Universidad (de Antioquia) donde comenzaré a dictar tres materias, la semana que viene, en la carrera de Periodismo. Reunión de profesores de cátedra. Y en ese salón enorme del segundo piso de bloque 12 me di cuenta -ya sí de veras- que ahora soy otro, un recién llegado, una especie de extraño que aparece para cumplir con sus compromisos y desaparece después del café de rigor en la antigua Hello Kitty. Ahora soy pasajero, transeunte, profe de cátedra, alguien que va y viene sin dejar sombra. Espero eso sí, dejar marcas en mis alumnos.
Otras cosas me esperan. Una novela me hala, me exige tiempos, me hace llamados interiores que se acumulan y presionan. Y eso está perfecto.



4 Comentarios
la cafeteria se llama hello kitty? quisiera poder ir alla a tomar un cafe con el profe, ir a sus clases de periodismo, y caminar por esos pasillos con el. San Francisco vuela por los buenos aires de medellin!
Mae, yo también desearía verte por aquí y acompañarte y tomarme un café contigo. Y con Josh. Y me encantaría verte en mi clase, una vecesita, porque se hace difícil.
Un abrazo muy fuerte.
Qué breve, contenido y bien escrito ese pedazo de reflexión y cómo un pequeño espacio de palabras describe cómo la vida nos transforma totalmente en cierto modo, más quizás a la mirada de los demás que a nuestros propios ojos. Lo que duele por momentos. O alegra, según….
Un abrazo
Bello blog. me encanta su tono, su contenido y su intención. A todos nos duelen tanto tantas cosas, que hay que sentirlas compartidas.
Estaré visitándolo.