Esta jugada de aceptar en la Iglesia Católica a sacerdotes anglicanos aunque estén casados, puede salirle bien cara al Papa Benedicto XVI.
Parece una especie de retaliación. O de movida oportunista, pues al parecer busca que los sacerdotes anglicanos que están descontentos con su iglesia -la oficial de Gan Bretaña- por la consagración de mujeres obispas, decidan ingresar al catolicismo con las mismas garantías y estatus que tienen en la actualidad en su vida y su ministerio.
Ya esto lo ha hecho, a su manera, la Iglesia Anglicana. Es decir, recibe sacerdotes católicos que quieren casarse o que se han casado. Pero esta acogida se da en un contexto preciso: como el catolicismo obliga a sus sacerdotes y religiosos al celibato, el anglicanismo no tiene problemas teológicos con el tema. Es más, lo admite sin obstáculos.
En cambio, Benedicto ha aprobado una norma excepcional para aprovechar cierto descontento minoritario entre los clérigos anglicanos por un asunto diferente al matrimonio. Lo que además hace suponer que los sacerdotes anglicanos que toquen a las puertas de la Iglesia de Roma serán los más conservadores y retrógrados de la Iglesia de GB.
Pero lo de veras interesante en estas jugadas es que el Papa Benedicto ha abierto -sin quererlo o no, aún no lo sabemos-un boquete en la posición tradicionalmente intransigente del catolicismo en cuanto al celibato. Es decir, si ahora reciben sacerdotes anglicanos casados, recibirán de vuelta sacerdotes católicos que se volvieron anglicanos para poder casarse? O permitirán que los sacerdotes católicos puedan casarse, quizás a cambio de renunciar a algunas prebendas como, por ejemplo -y ya se ha insinuado- llegar a ser obispos?
Mercedes Sosa llenó muchas horas de mis días y noches. Desde comienzos de los 70. Con entusiasmo y paciencia fui consiguiendo sus discos. Primero en casetes, pues era bien difícil acceder a los long play, y después en acetatos. Uno a uno los encargábamos a viajeros y seguidores. El mercado de las grabaciones de La Negra era restringido, pues las disqueras nacionales no se interesaban en ella. Sólo cuando ya era evidente su fuerza, su caudal de admiradores y el efecto masivo de sus canciones, aparecieron en Colombia las grabaciones.

